Vivir lejos de Casa

Vivir lejos de casa no es para todos.
Debes tener un corazón grande, lo suficientemente grande como para empacar todo lo que dejas:
Alegrías y dolores, amigos y amores.
Este bagaje cardíaco late incluso cuando tocas un suelo que no te pertenece o cuando estás acostado en un colchón que no tiene tu forma y una almohada incómoda, y miras al techo preguntándote adónde vas.
Amigos que no son tuyos, una ciudad que no es tuya.
Debes tener un corazón grande, tan grande para hacer cosas nuevas.
Un corazón que a veces teme que otros se hayan olvidado, porque el presente ha tomado el control de sus vidas.
Un gran corazón, pero no demasiado fuerte.
Entonces ahí es donde se detiene.
Está bajo arresto, te confunde y no sabe quién eres.
Así que te acuestas en el colchón que ahora ha sufrido un poco tu peso, y la almohada es más suave por un lado y te preguntas quién te estás haciendo más que a donde vas.
Porque cuando te vas, más que moverte hacia un destino, vas hacia un destino, el tuyo.

Los viajeros estamos hechos de otra pasta,quien no lo vive no puede entenderlo.

Categories: Tags: , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s